
¿Conviene tener iguana como mascota exótica? Guía completa para colombianos
Descubre si una iguana es la mascota ideal para tu hogar en Colombia. Conoce los cuidados, requisitos legales y consideraciones antes de adoptar este reptil exótico.

Descubre si una iguana es la mascota ideal para tu hogar en Colombia. Conoce los cuidados, requisitos legales y consideraciones antes de adoptar este reptil exótico.
Las iguanas se han convertido en una opción cada vez más popular entre quienes buscan mascotas no convencionales en Colombia. Su apariencia prehistórica, comportamiento único y longevidad atraen a muchos entusiastas de los reptiles. Sin embargo, antes de dejarse seducir por estos fascinantes animales, es fundamental comprender a fondo lo que implica su tenencia responsable, especialmente en el contexto colombiano donde existen consideraciones legales, ambientales y de bienestar animal específicas.
En este artículo exploraremos todos los aspectos que debes considerar antes de decidir si una iguana es la mascota adecuada para ti, desde los requerimientos legales hasta los cuidados especializados que necesitan estos reptiles.
Antes de considerar la adquisición de una iguana, es fundamental comprender el marco legal que regula la tenencia de fauna silvestre y exótica en Colombia.
En Colombia, la tenencia de fauna silvestre está estrictamente regulada por la Ley 1333 de 2009 y el Decreto 1076 de 2015. Las autoridades ambientales como el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y las Corporaciones Autónomas Regionales son las encargadas de velar por el cumplimiento de estas normativas.
Para tener legalmente una iguana como mascota en Colombia, debes asegurarte de que:
Las especies más comúnmente comercializadas como mascotas son la iguana verde (Iguana iguana) y la iguana del desierto (Dipsosaurus dorsalis). La iguana verde es nativa de Colombia, por lo que su comercio está más restringido y debe provenir exclusivamente de zoocriaderos autorizados.
Las sanciones por posesión ilegal de fauna silvestre en Colombia pueden ser severas, incluyendo multas económicas significativas, decomiso del animal e incluso procesos penales en casos graves. Además del aspecto legal, adquirir iguanas de fuentes no autorizadas contribuye al tráfico ilegal de fauna, una problemática grave que amenaza la biodiversidad del país.
Tener una iguana como mascota implica un compromiso a largo plazo y requiere una evaluación honesta de tus capacidades para proporcionarle los cuidados adecuados.
Las iguanas pueden vivir entre 15 y 20 años en cautiverio con los cuidados adecuados. Esto significa un compromiso de casi dos décadas, durante las cuales deberás proporcionarle alimentación, atención veterinaria y condiciones ambientales apropiadas.
Contrario a lo que muchos creen, las iguanas no son mascotas que requieran poco espacio. Una iguana adulta puede alcanzar hasta 1,8 metros de longitud (incluyendo la cola) y necesita un terrario amplio que le permita moverse, trepar y termorregularse adecuadamente.
El terrario mínimo para una iguana adulta debería tener dimensiones aproximadas de 2 metros de largo, 1 metro de ancho y 2 metros de alto. Esto representa una inversión considerable en espacio dentro de tu hogar.
Los gastos relacionados con el mantenimiento de una iguana incluyen:
El costo anual de mantenimiento puede oscilar entre 1.200.000 y 2.400.000 pesos colombianos, sin contar emergencias veterinarias.
Las iguanas son animales exigentes en cuanto a sus necesidades ambientales y nutricionales. Proporcionarles las condiciones adecuadas es fundamental para su salud y bienestar.
El terrario debe contar con:
En el contexto colombiano, es importante considerar que las condiciones climáticas varían significativamente según la región. En zonas como la costa Caribe, el clima cálido puede facilitar el mantenimiento de la temperatura adecuada, mientras que en ciudades de altura como Bogotá o Medellín, se requerirá mayor inversión en sistemas de calefacción.
Las iguanas son herbívoras estrictas, contrario a la creencia popular de que pueden alimentarse de insectos. Su dieta debe consistir en:
En Colombia, la disponibilidad de vegetales frescos durante todo el año facilita proporcionar una dieta variada, aprovechando la rica biodiversidad agrícola del país. Sin embargo, es importante asegurarse de que estos vegetales estén libres de pesticidas.
Las iguanas requieren atención de veterinarios especializados en reptiles, un servicio que puede ser difícil de encontrar en muchas ciudades colombianas fuera de los principales centros urbanos como Bogotá, Medellín o Cali. Antes de adquirir una iguana, investiga si en tu ciudad hay veterinarios con experiencia en el tratamiento de reptiles.
Los problemas de salud más comunes incluyen:
Comprender el comportamiento natural de las iguanas es esencial para establecer una relación adecuada con estos reptiles.
Las iguanas no son naturalmente afectuosas como perros o gatos. Son animales territoriales que pueden volverse agresivos, especialmente durante la temporada reproductiva. Los machos adultos suelen desarrollar comportamientos territoriales más marcados.
La socialización debe comenzar desde temprana edad y requiere paciencia y constancia. Una iguana bien socializada puede tolerar la manipulación, pero rara vez la buscará activamente. Es importante entender que:
Las iguanas no suelen ser buenas mascotas para hogares con niños pequeños, ya que:
Tampoco se recomienda su convivencia con otras mascotas como perros o gatos, ya que pueden verlas como presas o sufrir estrés por su presencia.
La tenencia responsable de mascotas exóticas también implica considerar aspectos éticos y ambientales.
Colombia es uno de los países más biodiversos del mundo y, desafortunadamente, también uno de los más afectados por el tráfico ilegal de fauna silvestre. La demanda de mascotas exóticas alimenta esta problemática.
Según datos del Ministerio de Ambiente, cada año se decomisan miles de animales silvestres en el país, incluyendo numerosos ejemplares de iguana verde. Este tráfico tiene graves consecuencias para los ecosistemas y representa un sufrimiento innecesario para los animales, que suelen ser transportados en condiciones deplorables.
Si estás interesado en tener una iguana como mascota en Colombia, considera estas alternativas responsables:
Organizaciones como la Fundación Biodiversa Colombia y algunos zoológicos del país ocasionalmente ofrecen programas de adopción responsable para animales que no pueden ser reintroducidos a su hábitat natural.
Sí, es legal siempre y cuando provenga de criaderos autorizados y cuentes con la documentación que acredite su origen legal. Las iguanas capturadas del medio silvestre no pueden ser tenidas como mascotas legalmente.
El costo inicial puede rondar entre 1.500.000 y 3.000.000 de pesos colombianos (incluyendo el animal, terrario y equipamiento). El mantenimiento anual oscila entre 1.200.000 y 2.400.000 pesos, considerando alimentación, electricidad para los sistemas de calefacción e iluminación, y atención veterinaria básica.
Las iguanas pueden reconocer a las personas que las alimentan y manejan regularmente. Sin embargo, su capacidad de vinculación afectiva es limitada en comparación con mamíferos como perros o gatos.
El principal riesgo es la salmonelosis, ya que las iguanas pueden ser portadoras asintomáticas de Salmonella. Es fundamental el lavado de manos después de manipularlas y mantener una higiene adecuada de su terrario.
No es recomendable. Las casas colombianas típicas no ofrecen las condiciones ambientales adecuadas (temperatura, humedad, radiación UVB) que estos reptiles necesitan para sobrevivir. Además, existen riesgos como accidentes, ingestión de objetos peligrosos o escape.
Después de analizar todos los aspectos relacionados con la tenencia de iguanas como mascotas en Colombia, podemos concluir que estos reptiles no son adecuados para cualquier persona. Requieren dueños comprometidos, con conocimientos específicos, recursos económicos suficientes y espacio adecuado.
Las iguanas pueden ser mascotas fascinantes para aquellos dispuestos a invertir tiempo, esfuerzo y recursos en proporcionarles las condiciones óptimas. Sin embargo, no son recomendables como primera mascota, para familias con niños pequeños o para personas que buscan una mascota afectuosa o de bajo mantenimiento.
Si después de considerar todos estos factores sigues interesado en tener una iguana, te animamos a investigar más a fondo, contactar con asociaciones herpetológicas locales y hablar con veterinarios especializados antes de tomar la decisión. Recuerda que adquirir una mascota exótica es una responsabilidad que puede extenderse por casi dos décadas y que tu compromiso es fundamental para garantizar el bienestar del animal.
La tenencia responsable de mascotas exóticas contribuye no solo al bienestar de los animales individuales sino también a la conservación de las especies y sus ecosistemas. En un país megadiverso como Colombia, esta responsabilidad adquiere una dimensión aún mayor.