
Criadores Honestos: Verdades Incómodas Sobre Razas Puras de Perros y Gatos
Descubre las realidades que los criadores éticos revelan sobre las razas puras de mascotas: problemas de salud, consanguinidad y alternativas responsables para adoptar.

Descubre las realidades que los criadores éticos revelan sobre las razas puras de mascotas: problemas de salud, consanguinidad y alternativas responsables para adoptar.
En un mercado donde la demanda por mascotas de raza pura continúa creciendo, surge un movimiento de criadores comprometidos con la transparencia y el bienestar animal. Estos profesionales, a quienes podríamos llamar "criadores honestos", están dispuestos a hablar abiertamente sobre las realidades muchas veces incómodas que existen detrás de la cría selectiva de perros y gatos. Este artículo explora esas verdades que raramente se discuten en las conversaciones sobre mascotas de pedigrí.
La fascinación por las razas puras tiene raíces profundas en nuestra cultura. Desde los elegantes gatos persas hasta los populares bulldogs franceses, muchas personas sienten atracción por estas mascotas debido a su apariencia distintiva, comportamientos predecibles o estatus social que pueden representar. Sin embargo, detrás de esos rasgos físicos tan admirados se esconden realidades preocupantes que afectan directamente el bienestar de estos animales.
Una de las verdades más incómodas que los criadores honestos reconocen es que muchas características físicas consideradas "deseables" en ciertas razas están directamente vinculadas a problemas de salud crónicos y dolorosos.
Las razas braquicéfalas (de cara plana) como el bulldog inglés, el bulldog francés, el pug, el shih tzu o los gatos persas, sufren del Síndrome Braquicefálico, una condición que dificulta su respiración. "Muchos propietarios consideran normal que su perro ronque constantemente o jadee después de un mínimo esfuerzo, pero esto es señal de un sufrimiento crónico", explica Carolina Méndez, veterinaria especializada en problemas respiratorios en Bogotá.
Los criadores honestos admiten que la selección por hocicos cada vez más cortos ha llevado a generaciones de animales que luchan por algo tan básico como respirar adecuadamente. Estos animales frecuentemente requieren cirugías correctivas para ampliar sus vías respiratorias, un procedimiento costoso y no exento de riesgos.
Razas grandes como el pastor alemán, el labrador retriever o el golden retriever son particularmente propensas a la displasia de cadera, una malformación de la articulación que causa dolor crónico y puede llevar a una movilidad reducida.
"He visto perros de apenas un año que ya muestran signos de displasia severa. Es desgarrador explicarle a una familia que su cachorro probablemente necesitará medicación para el dolor durante toda su vida", comenta Jorge Ramírez, criador ético de labradores en Medellín.
Razas como el shar pei, el bulldog o el west highland white terrier son conocidas por sus predisposiciones a problemas dermatológicos crónicos. Las alergias, infecciones cutáneas recurrentes y la dermatitis atópica son comunes en estas razas.
"Muchos propietarios no están preparados para el costo emocional y económico que implica tratar condiciones dermatológicas crónicas. Algunos de estos perros pasan gran parte de su vida con picazón constante y malestar", señala María Fernanda Torres, veterinaria dermatóloga de Cali.
Otra verdad incómoda que los criadores honestos reconocen es la práctica de la consanguinidad o endogamia. Para mantener ciertas características físicas específicas, históricamente se han cruzado animales estrechamente emparentados.
"La consanguinidad es un factor que ha contribuido significativamente a la acumulación de genes recesivos problemáticos en muchas razas. Esto no solo afecta la salud física sino también puede impactar el comportamiento y la longevidad", explica el Dr. Andrés Gutiérrez, genetista veterinario de la Universidad Nacional de Colombia.
Los criadores éticos están trabajando para diversificar los pools genéticos de sus líneas, incluso si esto significa alejarse ligeramente de los estándares estéticos establecidos por los clubes de razas. Algunos incluso abogan por cruces controlados con otras razas para introducir mayor diversidad genética, una práctica conocida como "outcrossing".
Los estándares oficiales de raza establecen las características físicas ideales para cada tipo de perro o gato. Sin embargo, los criadores honestos cuestionan si algunos de estos estándares priorizan la estética sobre el bienestar animal.
"Cuando el estándar de una raza valora más un hocico extremadamente corto que la capacidad del animal para respirar normalmente, tenemos un problema ético", afirma Catalina Ochoa, criadora de bulldogs franceses que trabaja por una versión más saludable de la raza.
En los últimos años, algunos países europeos han modificado sus estándares de raza para priorizar la salud. Por ejemplo, los Países Bajos han establecido restricciones a la cría de perros braquicéfalos extremos. En Colombia, aunque no existen regulaciones específicas, algunos criadores éticos están adoptando voluntariamente estos nuevos enfoques.
Mientras existe un mercado lucrativo para cachorros de raza pura, los albergues y fundaciones de rescate animal en Colombia están desbordados de mascotas sin hogar.
"Es una contradicción que sigamos produciendo más perros y gatos de raza cuando hay miles esperando una oportunidad en refugios", comenta Laura Sánchez, fundadora de "Patitas con Amor", una organización de rescate animal en Bogotá. "Muchas de estas mascotas abandonadas son precisamente razas puras que fueron adquiridas por impulso, sin considerar sus necesidades específicas o los problemas de salud asociados".
Los criadores honestos reconocen esta realidad y muchos colaboran activamente con organizaciones de rescate, además de ser extremadamente selectivos con los hogares donde colocan sus cachorros.
Es fundamental distinguir entre criadores responsables y las llamadas "fábricas de cachorros" o criaderos comerciales que priorizan la cantidad sobre la calidad y el bienestar.
"Un criador ético puede tener solo una o dos camadas al año, realiza todos los exámenes de salud pertinentes a sus reproductores, y está dispuesto a hablar honestamente sobre los problemas potenciales de la raza", explica Roberto Gómez, criador de golden retrievers en Medellín.
En contraste, las fábricas de cachorros mantienen a los animales en condiciones deplorables, con hembras que son obligadas a reproducirse en cada celo hasta que su cuerpo ya no puede más. Estos establecimientos raramente realizan pruebas de salud y suelen separar a los cachorros de sus madres prematuramente.
"Lamentablemente, en Colombia todavía es relativamente fácil operar estos negocios sin las debidas regulaciones. El comprador debe ser consciente y evitar adquirir mascotas en lugares donde no permiten ver las instalaciones o conocer a los padres", advierte la Dra. Patricia Velásquez, inspectora de bienestar animal.
A pesar de estas realidades desalentadoras, existe un creciente movimiento de criadores comprometidos con mejorar la salud y el bienestar de las razas puras.
Los criadores responsables realizan múltiples pruebas a sus reproductores antes de considerar una cruza:
"Invertimos miles de pesos en estas pruebas porque es nuestra responsabilidad asegurar que estamos produciendo cachorros lo más saludables posible", explica Juliana Martínez, criadora de border collies en Cali.
Los criadores éticos no solo se enfocan en la apariencia física sino también en el temperamento equilibrado y la funcionalidad.
"Un perro debería poder correr, respirar y moverse sin dificultad, independientemente de su raza. Cuando seleccionamos reproductores, priorizamos estas capacidades básicas sobre características estéticas extremas", comenta Fernando Díaz, criador de bulldogs ingleses que trabaja por una versión más atlética y saludable de la raza.
Para quienes están considerando incorporar una mascota a su familia, los criadores honestos ofrecen este consejo: considerar seriamente la adopción como primera opción.
"Si después de reflexionar detenidamente, decides que una raza específica es la adecuada para tu estilo de vida, dedica tiempo a investigar y encontrar un criador verdaderamente ético. Esto significa alguien dispuesto a hablar honestamente sobre los problemas de salud de la raza, que realiza todas las pruebas pertinentes y que te permite conocer sus instalaciones y a los padres del cachorro", recomienda Carolina Pérez, educadora canina y defensora del bienestar animal.
Muchos criadores responsables también participan en programas de rescate específicos para su raza, ofreciendo una alternativa para quienes desean una raza particular pero prefieren adoptar.
No todas las razas tienen la misma incidencia de problemas, pero prácticamente todas tienen predisposiciones genéticas a ciertas condiciones. Algunas razas como el border collie o el beagle tienden a ser más saludables que otras como el bulldog inglés o el shar pei, pero todas tienen riesgos específicos que un criador honesto debe conocer y comunicar.
Un criador ético: realiza pruebas de salud completas a sus reproductores, cría un número limitado de camadas, permite visitar sus instalaciones, muestra a los padres del cachorro, ofrece garantías de salud, proporciona contrato de venta, no entrega cachorros antes de las 8 semanas, y está disponible para asesorar durante toda la vida del animal.
Los perros mestizos suelen beneficiarse del llamado "vigor híbrido", que reduce la probabilidad de expresar enfermedades genéticas recesivas. Sin embargo, esto no garantiza que estén libres de problemas de salud. La ventaja es que no suelen presentar las condiciones extremas que afectan a algunas razas puras como problemas respiratorios severos o conformaciones físicas problemáticas.
Actualmente, la regulación específica para criadores es limitada en Colombia. La Ley 1774 de 2016 establece que los animales son seres sintientes y protege su bienestar, pero faltan normativas específicas que regulen la cría. Organizaciones como la Asociación Club Canino Colombiano establecen estándares para sus miembros, pero la adhesión es voluntaria.
Existen grupos de rescate especializados en razas específicas. Estas organizaciones rescatan y rehabilitan perros y gatos de razas particulares que han sido abandonados o entregados por sus dueños. Busca en redes sociales grupos como "Rescate Bulldog Colombia" o "Rescate Schnauzer" para encontrar opciones en tu zona.
Las verdades incómodas sobre las razas puras no pretenden demonizar a quienes aprecian estas mascotas, sino promover una mayor conciencia y responsabilidad. Los criadores honestos están liderando un cambio importante, priorizando la salud y el bienestar por encima de la estética extrema.
Como potenciales propietarios de mascotas, tenemos la responsabilidad de informarnos adecuadamente antes de tomar decisiones. Ya sea que optemos por adoptar un mestizo o adquirir un animal de raza pura de un criador ético, lo fundamental es contribuir a un sistema que respete y valore el bienestar animal por encima de todo.
El verdadero amor por los animales implica quererlos por lo que son: seres sintientes que merecen vivir vidas saludables y libres de sufrimiento innecesario, independientemente de su pedigrí o apariencia.
¿Has tenido experiencias con mascotas de raza pura o has adoptado un animal rescatado? Comparte tu historia en los comentarios y ayúdanos a crear conciencia sobre la importancia de la crianza ética y la adopción responsable.